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28 junio 2016

Guagüitas llevan mercados hasta los hogares porque mercados no tienen rutas de transporte como antes

La falta de higiene, de estacionamientos, la delincuencia y el elevado nivel de contaminación han provocado que un gran segmento de la población se aleje de los mercados tradicionales del Distrito Nacional y la provincia de Santo Domingo.

Cada día son menos las mesas, puestos ambulantes y almacenes que hasta hace poco comercializaban grandes cantidades de productos agropecuarios, especialmente frutas y vegetales.

Muchos comerciantes han cerrado sus establecimientos y otros están cediendo sus locales para otro tipo de comercio como el de los electrodomésticos, bares, discotecas y talleres e iglesias.

¿Dónde adquiere la gente las carnes, víveres y vegetales que consume diariamente, si no acude a los mercados tradicionales? En los mercados callejeros que han surgido en muchas calles y avenidas donde se instalan centenares de vendedores con sus camionetas ofertando los alimentos que la gente demanda.

Los mercados

En el Distrito Nacional operan los mercados Modelo, de la avenida Mella, construido en 1942 por el tirano Rafael Leonidas Trujillo Molina.

El segundo gran mercado de Santo Domingo es el de Villa Consuelo, construido también durante la tiranía de Trujillo, pero 10 años después, en 1952.

También está el llamado Mercado Nuevo, en la avenida Duarte, construido 10 años más adelante, en 1962, durante el gobierno del profesor Juan Bosch.

Posteriormente en los años 70 fueron construidos los mercados de Los Mina, de la avenida Padre Castellanos, y el de Honduras, en el Centro de Los Héroes, por el régimen del doctor Joaquín Balaguer.

Causas del abandono

Son varias las causas del retiro de la gente de los seis mercados tradicionales de Santo Domingo, pero la inseguridad, la falta de estacionamientos, la incontrolable cantidad de basura, el hedor y el alto grado de contaminación son los factores principales.

Además, en todos los mercados operan grupos de jóvenes que violentan los vehículos de los compradores para robar cualquier objeto de valor dentro de los mismos.

También están los que roban los espejos retrovisores, tapa bocinas, parrillas, ribetes, centros de aros, aros y antenas de los vehículos.

Operan además, los llamados carteristas y descuidistas, que asaltan y despojan a los compradores de dinero, celulares, carteras y cualquier cosa que pueda ser vendida.

Pero el mayor de los problemas de los mercados es la gran cantidad de basura, casi siempre en descomposición y las moscas que pululan sobre los alimentos.

Muchas personas prefieren pagar un precio más alto en los improvisados mercados surgidos en calles y avenidas, y no exponerse a los peligros y problemas de los mercados tradicionales.

Mercados callejeros

Debido a tales situaciones numerosas calles y avenidas, entre ellas la Jacobo Majluta, en Santo Domingo Norte, Isabel Aguiar, en Herrera, y Camino Chiquito, en Arroyo Hondo y otras, se han transformado en mercados callejeros en los que la gente adquiere muchos artículos de la canasta familiar.

Un ejemplo de ese cambio es la carretera Mella, llamada también boulevar Pedro J. Lama, en honor al patriarca de la familia Lama, que se ha convertido en un largo y estrecho mercado, por la presencia de una gran cantidad de camionetas “plataneras” vendiendo huevos, plátanos, yuca, batata, papa, berenjena, tayotas, ñame y yautía.

También ofrecen naranjas, toronjas, limones, lechosas, granadillos, mangos, piña y otros productos del campo de mucha demanda en las ciudades.

Los comerciantes propietarios de las camionetas se colocan a la derecha de las avenidas y carretera, sobre las aceras y los contenes, y en cualquier espacio vacío que esté disponible.

Las ventajas para los comerciantes callejeros está en que no pagan renta por el uso de locales, ni factura por concepto de suministro de energía eléctrica, agua potable y recogida de la basura.

Tampoco se ven obligados a pagar anticipos a la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), por las ventas realizadas.

Un grave inconveniente de los mercados callejeros es que muchos de los comerciantes instalan bocinas y altavoces en sus vehículos, los cuales mantienen prendidos gran parte del día causando contaminación sónica e irritación a los moradores de los lugares donde operan.

Otro inconveniente es que generan mucha basura y no la recogen en recipientes para los mismos, sino que la dejan regada en los lugares donde operan.

Pocos mercados

En el distrito Nacional y la provincia de Santo Domingo existen seis mercados formales con cerca de 70 mil comerciantes, para satisfacer la demanda de una población de más de cuatro millones de habitantes distribuidos en el Distrito Nacional y siete municipios que tiene la provincia de Santo Domingo.

Esos mercados son el Modelo (antiguo hospedaje) construido en la avenida Mella en el año de 1942 por el tirano Rafael Leónidas Trujillo Molina.

También está el mercado de Villa Consuelo, construido en el sector del mismo nombre en 1952, también durante la tiranía de Trujillo.

El tercer gran mercado de Santo Domingo es el de la avenida Duarte, llamado Mercado Nuevo, levantado en 1962 por el entonces profesor Juan Bosch.

Los tres restantes mercados, de menor tamaño y prácticamente barriales, son los de Mata Hambre, en la avenida Correa y Cidrón, en el Centro de Los Héroes; el de la avenida Padre Castellanos, en el barrio 27 de Febrero; y el de Los Mina, en la avenida Francisco Segura y Sandoval.

Los tres últimos mercados fueron construidos por el régimen de los 12 años del doctor Joaquín Balaguer.

Esos seis mercados son insuficientes para atender la demanda de más 90 barrios y sectores del Distrito Nacional y la provincia de Santo Domingo.

Cuando el generalísimo Trujillo ordenó construir el mercado Modelo, de la avenida Mella, Santo Domingo apenas tenía una población de cien mil habitantes.

Cuando el tirano ordenó construir el mercado de Villa Consuelo la población de la Capital era de 170 mil habitantes y cuando fue construido el llamado mercado Nuevo de la avenida Duarte, los dominicanos que vivían en la capital eran alrededor de 400 mil.

Como se ve la falta de mercados para atender las demandas de alimentos de la población, ha sido otro factor favorable para el surgimiento de los mercados callejeros.

Los supermercados

Otro factor decisivo en el alejamiento de los compradores de los mercados tradicionales, es el surgimiento de las grandes cadenas de supermercados.

Estos modernos establecimientos con suficientes estacionamientos, seguridad y muy higiénicos, son preferidos por los ciudadanos a la hora de hacer sus compras.

En los supermercados el comprador puede adquirir desde alimentos hasta productos de belleza y de limpieza, prendas de vestir y otros artículos.

Pero además en los supermercados el cliente puede realizar transacciones bancarias en sucursales de los distintos bancos.

También disponen de tiendas de celulares, centros de expendio de comidas rápida, farmacias y otras facilidades.

Como se observa el alejamiento de los compradores de los mercados tradicionales es el resultado de numerosos factores desfavorables como la inseguridad, la falta de espacios adecuados y la contaminación.

También es el resultado del crecimiento desmesurado de la población y del surgimiento de nuevas formas de comercializar que favorecen al comprador.

Al parecer los mercados tradicionales no volverán a ser los centros comerciales preferidos de la población como ocurrió en las décadas del 40, 50 y 60 durante la tiranía de Trujillo.

Un Apunte

Difícil acceso a mercados

Una de las causas por la cual muchas personas ya no acuden a los mercados tradicionales para adquirir sus alimentos y otros productos de consumo diario, es el difícil acceso a los mismos.

Además del alto costo en el transporte hacia los mercados, está también la inseguridad debido a que rateros y otros delincuentes asaltan a los clientes que acuden a comprar carnes, frutas y verduras a los mercados de acopio del Distrito Nacional.

Los mercados de Villa Consuelo, y Nuevo de la avenida Duarte, ya no tienen rutas de transporte eficientes como ocurría en años anteriores.

Mucha gente prefiere comprar en las calles a las camionetas plataneras los productos que necesitan, sin desplazarse de su lugar de residencia.

Fuente: ElNacional