19 junio 2012

Hijo, ¿te gusta mi pareja? Consejos para esta situación

Tras las separaciones aparecen los novios/as de los padres. ¿Cómo hacer para que nuestros hijos acepten y quieran a esas nuevas personas?

Si quieres formalizar la nueva unión y tienes temor al rechazo de tus hijos, un consejero especializado podría ayudarte a evitar un fracaso.

Es importante que te lleves bien con tu nuevo amor y ambos refuercen los valores de la familia para evitar otra ruptura y dar un buen ejemplo de pareja a tus hijos.

El investigador Larry Ganong dice que no existe una fórmula perfecta para que tus hijos acepten a tu nueva pareja y que no debes asustarte si la rechazan al principio, ya que eso puede cambiar con el tiempo.

Tampoco debes temer a dejar a veces a tus hijos al cuidado de tu ex pareja o de otras personas para poder estar a solas con tu nuevo amor. Ese tiempo es muy necesario para los dos y tus hijos deben comprenderlo.

Cuando decidas convivir con tu nueva pareja, es conveniente que elijas otra vivienda para formar esa "nueva familia" y no lo hagas en la que habitaba el padre o la madre de tus hijos.

No es raro que los hijos demuestren celos o temor a perder tu exclusividad como padre ante tu nueva pareja, y traten de separarlos, a veces inducidos por el otro progenitor...

En esos casos y en todos, debes decirles y demostrarles a tus hijos que la nueva relación no los excluye, pero que no la controlan ni pueden afectarla.

Si tu ex pareja tiene una nueva relación, no debes temer a que tus hijos te dejen de querer, pues tú eres muy importante para ellos y nunca podrás ser reemplazado, aunque quieran también a los otros.

Los padres biológicos serán siempre esenciales para sus hijos, más allá de la cantidad de tiempo que pasen con los niños. Ninguno de los dos debe excluirse a sí mismo, ni ser excluido por el otro o por la nueva pareja.

En este sentido, es importante que tu nueva pareja no genere una separeción u olvido de tus hijos del padre que no convive con ellos. Debes pedirle que respete esa relación y fomentar una buena comunicación entre ellos.

Nunca pretendas que tu nueva pareja sustituya al padre o a la madre de tus hijos. Las consecuencias suelen ser muy negativas tanto para los hijos como para los adultos.

Pero tampoco puedes actuar como si tu nueva pareja no existiese, debes darle el lugar que tiene, llegar a acuerdos de convivencia y hacer que el diálogo entre ustedes sea en favor de tus hijos.

Tienes que tratar de que tus hijos sientan que también pueden querer a tu nueva pareja, sin que ello signifique querer menos o quedar mal con su padre o madre.

Recuerda siempre que el rechazo de tus hijos a tu nueva pareja, por lo general, no tiene ninguna relación con sus características personales.

A veces, por más bien intencionada que sea tu nueva pareja, podría entrar en grandes conflictos con tus hijos, por celos, por temores, o porque tu ex pareja no les permite llevarse bien con ellos.

La relación entre tus hijos y los adultos (tu nueva pareja, tu ex y tú) mejorará si, tanto unos como otros, aceptan que aquellos pueden ser cuidados por más de dos adultos.

Para que esto se logre con cierta facilidad, es muy importante que mantengas una relación respetuosa con tu ex-esposo/a, aunque te resulte difícil.

Es importante que el padre que tenía obligación de pagar alimentos para sus hijos antes de la nueva unión de su ex-cónyuge, la cumpla escrupulosamente.

De lo contrario, si sus hijos son mantenidos sólo por el otro progenitor y/o su nueva pareja, él podría perder peso en las decisiones sobre la vida de sus hijos, y estos pueden resultar perjudicados.

Si, a pesar de los esfuerzos, la relación entre los adultos se bloquea y ello repercute sobre tus hijos, recurrir a un consejero especializado o a un terapeuta familiar puede ser útil.

No es bueno que te frustres por no haber podido darle a tus hijos el modelo de familia ideal, ya que la "nueva familia" puede ser muy positiva, y si hay amor y contención tus niños serán felices.

Para que tus hijos acepten y quieran a tu nueva pareja necesitarás tiempo y cuidado. Forzar a un hijo a sentir amor por alguien es imposible y contraproducente. Por lo regular son necesarios dos años y, a veces,



Fuente: msnlatino.telemundo.com