27 diciembre 2011

Adelgazar junto a la pareja es más fácil

Consejos. 
Haga acuerdos y enséñele a cocinar sano

Salud.- Su mejor compañero puede convertirse en el mejor saboteador de la dieta. Si su pareja no comparte o boicotea su esfuerzo para perder peso, usted tiene un serio obstáculo para conseguir o mantener su peso. Los expertos en nutrición han observado que las mujeres que viven solas ingieren menos grasas y calorías, y a la hora de comprar alimentos se ocupan más de las etiquetas que las que viven con otras personas. Mientras los hombres solteros suelen consumir comidas más pesadas, abundantes y grasas.

A continuación, algunos consejos para lograr que su pareja le acompañe a mantener su peso.

Utilice la negociación.  Si las costumbres entre ustedes son muy diferentes, no queda otra opción que llegar a acuerdos. Es el caso de la vegetariana que convive con un amante a las carnes rojas.

Recuerde que la mayoría de las veces la defensora de la dieta verde lo es en coherencia con ciertos principios éticos, por lo que  la solución consiste en no   obligar a la pareja a dejar su alimentación habitual, sino en pedirle que coma la carne solo, sin intentar convencerle a usted de que la coma, y en preparar platos vegetarianos para mostrarle que pueden ser tan apetitosos como los cárnicos. Es el primer paso para llegar después a otros compromisos firmes en materia gastronómica.

Enséñele a cocinar ligero.  Si su pareja no es partidaria, en principio, de las comida bajas en grasas  o con pocas calorías, intente hacer usted la compra y cocinar, solo en el inicio, para que ella pueda aprender a hacerlo. Trate de utilizar las técnicas de cocina más sanas y con menos aceite.

De ese modo, conseguirá un mayor control de lo que entra en la despensa y la nevera, y de cómo llega a la mesa, y por consiguiente, a su estómago. 

Tome en cuenta que la convivencia y la silueta no deben  ser opuestas.

Las claves

1. No olvidar los caprichos
 Procure siempre tener a mano helados y galletas bajos en calorías, para cuando sienta el impulso irresistible de llevarse algo dulce a la boca. De ese modo, estaría a salvo de engullir  golosinas, aperitivos y otros alimentos altos en grasas y calorías que guarda y consume su pareja. Intente que él también se acostumbre a esos caprichos light. Si siente deseo de “picar”, no tenga que renunciar a un tentempié. La idea es optar por algo ligero.


Fuentes: