Amada Piña tiene 100 años de edad, mujer de respeto y trayectoria intachable, llegó en 1952 a Villa Consuelo lleva 74 años como residente en nuestra barriada y dice que de ahí la llevarán al cementerio. Define el sector como tranquilo, que siempre ha disfrutado de servicio de energía permanente.
En el sector nacieron sus ocho hijos que prácticamente terminó de criarlos sola, porque su esposo falleció hace muchos años. Ella se mantiene fuerte y lúcida cocina, trapea y hace los oficios de su casa.
“Mi esposo me dejó esta casita, que era de madera, yo trabajaba vendiendo habichuelas blanditas vendiendo bizcocho, haciendo arepa, colando café, así me levanté”, relató.
Juan Florentino García, tiene su negocio cerca de doña Amada, ya tiene 53 años viviendo en la calle Baltazar de los Reyes y cuenta que cuando llegó al barrio era una especie de arrabal, pero que ahora es una zona de desarrollo económico.
“Aquí se vive bien, vivimos bien los que trabajamos, porque tú sabes que en toda parte hay ladrones y tigueres, pero ya Villa Consuelo ha cambiado en eso un cincuenta por ciento”, acotó.
José Rodríguez tiene 81 años de edad y 78 residiendo en Villa Consuelo. Recuerda que cuando llegó al sector de España, donde nació, lo que había era mucha rancheta, las calles eran paupérrimas, de caliche y recuerda que el mercado de Villa Consuelo fue construido en 1945.
“En el mercado no se vendía por libra, era por bolsita. En el barrio antes había mucha bulla, mucha bebedera, un pueblo animado, pero ya todo se ha ido apagando de acuerdo al desarrollo que tenemos, ya Villa Consuelo es mundo, la sociedad denota otras condiciones”, relató.
Villa Consuelo, tierra de gente laboriosa, de comerciantes, deportistas, de artes, de buenos vecinos continúa apostando a su desarrollo.
Fuente: Dairio Libre











