10 agosto 2026

Villa Consuelo: Máximo "Tepo" Tapia Orgullo de nuestra barriada y del baloncesto dominicano



Exaltado a la inmortalidad en el 53 Ceremonial del Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano en 2019. 

Máximo "Tepo" Tapia alcanzó el estrellato inmediatamente y tras su debut en el 81, fue uno de los anotadores más copiosos que tuvo la liga. 

Nace un 11 de diciembre de 1962 en Santo Domingo, República Dominicana, hijo de Doña Toña. A temprana edad con tan solo 9 años realizó diferentes trabajos, tales como: vendedor de periódico o canillita como eran llamados en aquel entonces, limpiabotas, también se ganó la vida cargando agua en el barrio y trabajando el rudo oficio de la construcción, como una manera de ayudar a su madre sintió la necesidad, la responsabilidad y el deber de ayudar con el sustento diario en el hogar por el fallecimiento de su padre, que los dejo en orfandad junto a sus 3 hermanos. Realizó sus estudios en el conocido y reputado Colegio Cristóbal Colón de Villa Consuelo. 

Tepo destaco en la entrevista realizada en el programa "Cancha Entera" por su productor general José Augusto Castro Rodríguez que fue forjado en el Club Dr. Rafael Barias desde los 13 años, cuenta su paso por el oratorio Don Bosco, los juegos colegiales, el momentos cuando inicio como secador del tabloncillo "Mapero" del Palacio de los Deportes Virgilio Travieso Soto en los juegos de baloncesto durante 2 años. Su primer viaje a Panamá a disputar la Copa Latina de Baloncesto, los esfuerzos hechos para llegar a jugar superior y luego lograr ser "Novato del Año", su cambio a los Astros de Montecarlo para ser estelar y así sembrar una carrera exitosa. 

Hablo de su disciplina y entrenamientos de tiros en el cual efectuaba hasta 500 tiros, de su rapidez a pesar de lo robusto que era y de sus hazañas y decepciones en su recorrido por el baloncesto.
 

Tepo es el francotirador por excelencia del baloncesto dominicano y posee sobradas credenciales para demostrar la validez de ese título. Sus 310 tripletas líderes de por vida en el Torneo de Superior del Distrito Nacional con una efectividad del 40 por ciento, le otorgan el aval y estos canastos de larga distancia fueron logrados en solo 137 juegos. 

El nativo de Villa Consuelo era ya una figura familiar en el Palacio de los Deportes por su trabajo de secar el tabloncillo durante los partidos del evento distrital, cuando hizo una deslumbrante entrada como jugador de Arroyo Hondo en 1981, lo cual le valdría el galardón como Novato del Año. 

Catorce temporadas después, colgó sus zapatillas siendo autor de un promedio de 16.6 puntos por juego y 3,504 puntos encestados que le otorgaron el cuarto puesto en la lista de todos los tiempos de la justa capitaleña. 

Tepo mostró clase como jugador con Arroyo Hondo (1981), Los Astros (1983/87), Los Prados (1988 y 89), San Lázaro (del 90 al 93) y Calero de Villa Duarte (1995). Un jugador robusto, Tepo poseyó una envidiable velocidad, cualidad que le permitió relativa libertad para disparar desde el perímetro, como también penetrar con potencia y terminar en los contraataques. 

El Jugador Más Valioso del circuito en 1991 cuando condujo a San Lázaro a ganar el primero de dos títulos al hilo, Tepo tuvo un promedio de 18.4 por juego en 11 campañas que abarcaron el período 1983-1994, incluyendo dos en las que la media fue de 21.0 por partido. 

Defendió los colores nacionales desde 1984 cuando debutó en un Torneo Pre-Olímpico en Brasil donde terminó con un promedio de 13.8, incluyendo una cifra tope de 23 unidades contra México. En el Pre-Mundial de México 1989, Tapia se cubrió de gloria al anotar 23 puntos en un histórico triunfo sobre Estados Unidos. Un año después en los Juegos Centroamericanos y del Caribe en tierra mexicana, Tepo marcó 24 en un revés ante Puerto Rico. 

Se retiró con un 46 por ciento de acierto en intentos al campo y es uno de los mejores de por vida en bolas robadas con 226. 

A pesar de que no era un jugador atlético, se destacaba por anotar los canastos en el momento que se necesitaban. Lo definen como el tipo de jugador difícil de defender porque a su efectivo tiro de distancia, unía unas fuertes penetraciones utilizando la fuerza y la rapidez en sus movimientos. 

Finalmente, Tapia corrió las cortinas de su carrera con la Selección Nacional en el Centro-Basket de 1993 celebrado en Puerto Rico donde su actuación más relevante fue una victoria sobre Panamá a la que contribuyó con 14 puntos y coronar así una de las más brillantes historias del baloncesto dominicano.