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02 septiembre 2014

El Colegio Cristóbal Colón, el paso de Leonel Fernández como profesor y sus discípulos

Leonel construyó en el 2012, "El Centro de Excelencia de Media Luis Encarnación Nolasco" lo que constituyó un homenaje al fenecido profesor Luis Encarnación Nolasco, el primer mandatario pronunció un discurso en el que dijo que para él era un honor rendir homenaje a tan distinguida personalidad y quien fuera su maestro en el colegio Cristóbal Colón, Villa Juana, desde el octavo curso hasta el bachillerato.

En el 1970 Leonel Fernández ya tenía discípulos. Era apenas un jovenzuelo con tremendas habilidades para manejar el verbo, producto de su afición por la lectura casi de manera enfermiza. Un investigador innato y estudioso como pocos de su época.

Para la fecha, en las aulas del Colegio Cristóbal Colón, esperábamos con ansias la hora de Leonel, que empezó impartiendo Inglés en el primer teórico, mientras que al año siguiente, Historia Patria.

Sin lugar a dudas nos inspiraba hasta producir una admiración y un afecto especial a su persona. De estos sentimientos los profesores lo expresaban con respeto. Nos sentíamos estimulados a estudiar y a querer ser como Leonel, aventajados en los estudios. Terminar el bachillerato en corto tiempo como él; enseñar como él en el área de sociales, pese a la inevitable influencia en las matemáticas que infundía el Director del centro, a quien por demás imitábamos en su famosa caligrafía. De Luis la L de Leonel, y de casi todos los que pasamos por el Cristóbal Colón, que pudiera ser otro tema.

Recuerdo cómo un día, siendo yo casi un niño todavía, quizás sin pretenderlo, me hizo sentir importante pues me hizo impartir una charla en el Colegio La Trinitaria para alumnos del tercer teórico, con un tema que él mismo tituló: “Origen de la Superestructura del Estado Dominicano”. (Treinta y siete años después supe la razón, porque me lo comentó el propio Jimmy Sierra sin preguntarle. Haciendo galas de su buena memoria enfatizó que aquello fue parte de una iniciativa de intercambio intercolegial planificada por ellos). Lo cierto fue, que al terminar exitosamente aquel reto que se me impusiera, me sentí muy bien, con muchas ganas de continuar para ser como Leonel. Desde entonces quería ser profesor. Me daba cuenta que muchos de mis compañeros lo querían ser por igual. En efecto, en particular aquel gesto de mis años mozos me marcó para siempre.

Lo anterior como lo que a continuación comentaré, tómese a modo de testimonio jamás externado por mí, pues, con la retirada de Narciso González, quien también era docente en el Cristóbal Colón, se me abría la oportunidad de impartir clases siendo recién egresado de allí. Se me presentaba un doble reto, primero porque me enfrentaba en las aulas con quienes habían sido mis compañeros el año anterior. Y segundo, porque impartiría Literatura Española a estudiantes que seguían al Prof. Leonel Fernández con demostradas pretensiones de ser pichones de intelectuales, lo cual requería mayor esfuerzo en mí para poder estar por encima de los alumnos en cuanto a conocimientos. Ellos como yo, nos considerábamos ser producto de Leonel Fernández.

Fue el inicio de una nueva generación de profesores jóvenes que suscitó algunas discusiones de aposento de lo nuevo contra lo viejo; lo primero encabezado por Leonel, por la influencia que ejercía sobre nosotros.

Cuando en la UASD oíamos hablar de Leonel, no era diferente la impresión de sus amigos al igual que sus alumnos posteriormente en los salones universitarios.

Su indiscutible carisma y su pasión cuando externaba sus análisis lo convertía en un ser no común. Con increíble dominio del lenguaje, aire de extrema confianza sin perder cierta gracia, muy fina por cierto y una gran capacidad de discernimiento, que conserva todavía. Un ser humano en el que nunca se podrá pensar inherente al educador y al político. Es por eso que cuando lo asimilo como esto último, no me resulta extraño. No es un líder improvisado, hecho de la noche a la mañana, como han querido sugerir a partir del 1996. Ha sido una figura trabajada durante toda una vida, con ideas claras y coherentes, un pensamiento transparente y de buenas sorpresas, a la que la vida le ha dado oportunidades históricas formidables bien asimiladas.

Como árbol de buen fruto tiene quienes le tiren piedras. Pero, así como suscitaba interés en la juventud de aquellos tiempos y en los mayores de edad también, en estos días tiene mucho más una legión de dominicanos que lo respetan, lo siguen, lo distinguen, lo elogian y lo admiran. Hasta sus propios adversarios, en la sombra.


Por MARIO HOLGUIN

01 septiembre 2014

Recuerdos inolvidables de mi "Colegio Cristóbal Colón y mi Prof. Luis Encarnación Nolasco"

Lo que motivo el titulo de esta entrega: De un momento a otro me llega a la memoria el nombre del Profesor Luis Encarnacion Nolasco y junto a este nombre tambien me llega el nombre del Colegio "Cristobal Colon" de Villa Consuelo, me disgregare solo para decir que la ubicacion geografica del local o locales donde opero esta institucion estuvieron dentro de los limites del Barrio Villa Consuelo aunque limitrofe con el Barrio Villa Juana, este dato lo ofrezco para quienes todavia estan repitiendo que esta institucion pertenecio a Villa Juana, erroneamente.

Recuerdo a mi profesor con su peculiar estilo de decir cosas, con su forma, aparentemente, autoritaria, con su elegante vestir, con su pasion deportiva multiple, esta ultima que iba desde el hipismo vernaculo hasta el conocimiento depurado del beisbol de grandes ligas norteamericano, sin detenerse en el voleibol apoyando equipos de ambos sexos que representaron los colores del Colegio y rememoro ademas haberlo visto en multiples ocasiones haciendo frente en una que otra mesa de domino. Mostraba siempre una gallardia competitiva innata, quizas modelada por lo humilde de sus origenes sociales, que como todos sabemos es una indiscutible fuente de la conformacion de nuestro perfil psicologico y conductual.

Recuerdo ademas su vocacion de servicio a los individuos que al irse sumando estos hicieron comunidad y tambien recuerdo algo en lo que mas de uno tuvimos de acuerdo y esto es que uno de sus alumnos llegaria a ser presidente de la republica, tal vez nunca penso que este alumno llegaria no solo a ser presidente, como lo ha sido, sino que a esta fecha ya lo sido por tres ocasiones y en dos siglos distintos.

No conozco, como deberia conocer, la historia, la biografia de mi profesor LEN, como el firmaba los documentos de rutina, pero tuvo un impacto en mi pueril intelecto el ver a este señor moreno, en los albores de los años 70, haciendo gala de un conocimiento y una maestria proverbial de las matematicas, desde la aritmetica elemental hasta el algebra superior pasando por la trigonometria y la geometria, materia esta ultima sobre la cual publico un libro que por un buen tiempo se utilizo como texto o consulta en mas de una institucion educativa en la Republica Dominicana.

Al encuentro con ese pasado llegan las imagenes de las aulas por donde desfilaron profesores de la talla de Don Otilio Mercedes y Sandoval,o como el preferia ser llamado, Don Otilio, hilo transmisor de cuanto saber literatio se habia acumulado, un hombre, un ser, un individuo, si, fue tan individual que al ser llamado asi no hago mas que reconocer sus peculariadades, mentor inequivoco de generaciones, uno con Socrates, tal vez mas que con Socrates, con Diogenes, me parece mas adecuado decir, no por ninguna muestra de cinismo, sino por el desinteres que mostro hacia lo material. De voz pausada, igual paso, gestos lentos, quizas por su espigada estatura y frases ineditas, eso recuerdo de mi profesor, verdadero profesor.

Indescriptible fue la experiencia de tener en octavo curso nada mas y nada menos que al martir indiscutible del siglo XX, Dr. Narciso Gonzalez, un hombre cuya trayectoria de existencia no cabria mas que en una enciclopedia de humanidades, reconocido intelectual de fuste, combatiente generacional, su padre sufrio los martirios del regimen trujillista, y a pesar de tanto nivel, enseñaba a niños de las barriadas de Santo Domingo, con la misma facilidad con que decia un discurso sobre los diversos significados de la palabra "perverso" 
http://zorrojoserojas.blogspot.com/2008/08/la-muerte-del-periodista-narcizo.html o 
como este concepto era aplicable al entonces presidente de la republica, cosa esta que al parecer le costo la vida y aun se desconoce el paradero de sus restos mortales, como castigo a la sociedad y a las generaciones por venir.

Rafael, el profesor de mecanografia, Chimbon, primo o tio de Luis Encarnacion Nolasco, colaborador, chofer. Cacaito, Lic. Manuel Antonio Graciano, muerto de un disparo a la cabeza mientras jugaba "vitilla" cerca de su residencia en Villas Agricolas. Otro compañerito que perdimos a temprana edad fue un pequeñin de apellido Caraballo.

Este es el momento en que me voy enterando que tendre que parar y continuar con una segunda o quizas una tercera entrega de mis recuerdos del Inolvidable Colegio Cristobal Colon, de modo que en la proxima entrega continuare exprimiendo mi cerebro para sacar del sotano de los recuerdos todas las vivencias que quieran dejarse sacar.

Muchas bendiciones para todos y espero que sean magnanimos y distribuyan mas bendiciones cada dia. Nos vemos en la proxima.

Por: DR. LAUREANO CORNELIO ACEVEDO