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12 septiembre 2014

Cómo disciplinar a un niño dependiendo de su edad

Uno de los grandes cuestionamientos sociales hacia los padres, es la forma en la que disciplinan a sus hijos. Comunes son los comentarios como “si le das todo, después no valorarán nada”, “no seas muy blando con tus hijos porque se aprovechan” o “para que entiendan es bueno darles un ‘palmetazo’ de vez en cuando”, pero ¿existe una única manera para criar?

La respuesta claramente es no, pero cada vez se está más consciente que el daño físico no es realmente la solución si se quiere disciplinar a los hijos, aunque algunos aún defiendan ese método. En cambio, expertos pretenden guiar a los padres hacia un trato diferenciado dependiendo la edad, y así tener resultados efectivos, tanto inmediatos como futuros.

La psicóloga educacional educacional, Giulietta Vaccarezza, explica que, por ejemplo, un “tirón de orejas ocasional” o un “pequeño golpe en el trasero”, si bien puede tener un efecto regulatorio inmediato y modificar un comportamiento, podría ser motivo de un distanciamiento con sus padres, o un sentimiento de ira hacia ellos. Por otro lado, que el menor detenga su mal comportamiento no necesariamente significa que haya aprendido la lección.

Vaccarezza explicó además, que si los padres quieren modificar realmente la conducta de sus hijos, el método efectivo es el de “castigo y refuerzo”. Este consiste en controlar las situaciones y objetos que son valorados por las personas, como los refuerzos y castigos.

Por ejemplo, si el menor no realiza una conducta o expresa comportamiento inapropiado se deben retirar los “refuerzos o privilegios”, como no permitirle que use el computador. O bien, deberá hacer algo que no quiere, como limpiar los desechos del perro o lavar los platos sucios.

La profesional aclara que al estar en etapa de desarrollo, lo que sirve con un adolescente no funciona con un niño de 5 años.

Sumando alternativas, pero en la misma línea, el psicólogo clínico español Alfonso Ladrón, indicó al diario ABC que “existen otras alternativas antes de llegar al castigo reforzando comportamientos mediante recompensas”, es decir, recomienda dar premios ante buenas acciones, para que la mayor motivación sean los incentivos.

El profesional aconseja además, que “aunque parezca contradictorio, gritar al niño y reñirle es un premio para el pequeño, puesto que con ello logra captar toda nuestra atención que es, en definitiva, su mayor objetivo”.




07 marzo 2012

Cómo mantener una buena interacción con tus hijos



El diálogo es importante en las relaciones interpersonales, más aún en la familia. La comunicación e interacción están guiadas por la información y los sentimientos que transmitimos y comprendemos, por lo que te sirven para mantener contacto con tus hijos, dar y recibir información, expresar y comprender, además de vincularse afectivamente.

1. Escucha a tus hijos

Es importante que inviertas tiempo sin hablar, es decir, tienes que evitar interrumpir y poner atención a lo que dicen tus hijos. Esto se logra en un lugar callado sin restricciones, pues es difícil que puedas escuchar cuidadosamente si estás cocinando o viendo televisión. El simple hecho de hablar con tus hijos sobre un problema o un asunto ayudar a esclarecer las cosas, por lo que siempre debes estar dispuesta a oír lo que tienen que decirte.

2. Disfruta de tu vida: Ser buena contigo te ayuda a ser buena con tus hijos

Olvida las culpas y disfruta de una noche con tus amigas. Si gozas la vida es probable que tengas una mejor actitud hacia la enseñanza, el diálogo y todo lo que implica ser madre. Es importante que te tomes un tiempo para ti, una vez a la semana o al mes, para que puedas distraerte y tener la mente abierta hacia tus hijos. De esta forma podrás entregar lo mejor de ti y tener una magnífica actitud frente a tus hijos.

3. A disfrutar de la disciplina

Nadie te enseñó a ser madre, pero es fundamental que tengas claro que disciplina no implica amenazar, dañar, humillar o castigar a tus hijos. Disciplina significa enseñanza y enseñar es algo que hacen los padres por siempre, consciente o inconscientemente. Base de la disciplina es el afecto y puedes manifestarlo cada vez que tus hijos se comportan de buena forma, recompensándolos con un gran abrazo o una sonrisa. Verás como tus hijos aprenden de forma más rápida y disfrutan de la disciplina.

4. No te olvides de los momentos divertidos

Es importante que pases momentos de distensión con tus hijos, pues la vida no puede ser solo disciplina y enseñanzas. La risa, el buen humor y las actividades recreativas pueden ser un gran incentivo para mantener una correcta comunicación con tus hijos; realiza actividades que todos disfruten y en las que puedan reforzar su relación.
5. Llénalos de amor

El amor es el método de comunicación más antiguo y beneficioso de todos, por lo que es importante que para mantener una buena comunicación e interacción con tus hijos, se lo manifiestes de distintas formas. No es necesario que estés todo el día besándolos, sino que basta con que les demuestres cariños con distintos detalles como escucharlos o entenderlos cada vez que te necesiten.

Fuentes: Guiainfantil
esperanzaparalafamilia.com


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